Una de las peores actitudes que el venezolano puede tener se resume precisamente en la frase que encabeza este post.
“Deja esa vaina así”.
Somos un pueblo incapaz de afrontar la responsabilidad asumida. La palabra otorgada. De honrar un compromiso.
Por el contrario, premiamos la mediocridad. Como vivimos en un apuro permanente, muchas veces se prefiere “dejar esa vaina así”, y por ello nos convertimos en el reino de la improvisación, de la provisionalidad eterna, donde los mediocres triunfan y los capaces emigran.
Pongamos ejemplos:
Usted es dueño de un negocio. “Panadería Los Chorros”, supongamos. Manda a hacer un letrero:
- El letrero está listo, patrón. ¿Qué le pareció?
- Está de pinga… pero dice “Los Chorro”
- Sí, coño, este… bueno… deje esa vaina así.
Usted contrata a un carpintero para hacer un closet. El tipo termina su trabajo quince días después de lo convenido, por todo un rosario de “razones”: 1) se le enfermó la mamá. 2) se le fundió la camioneta. 3) no consiguió la madera que quería. 4) la plata que le dio de avance no le alcanzó. Cuando monta la puerta, descubre que la hizo diez centímetros más corta.
- Deja esa vaina así. Después se arregla.
Lo triste es cuando esa actitud llega a instancias oficiales, gubernamentales, que manejan su dinero y el mío con esa misma irresponsabilidad.
El Minfra pavimenta hace un par de años la autopista de Prados del Este. Era obvio, hasta para un ignorante de la ingeniería civil como quien esto escribe, que esa vía se está hundiendo. ¿La solución? “Deja esa vaina así, echale un asfaltico encima y perro a cagá”. Ahí está la autopista hundiéndose de nuevo. Y que conste, el alcalde tiene rato advirtiéndolo, y nadie le para ni medio.
Hacen letreros de señalización para “El Marqués” que dicen “El Marquéz”. Dejan esa vaina así.
Las empresas de cable abren un hueco en la calle, meten su cable y lo “asfaltan”. A los dos meses el hueco está abierto de nuevo. Dejan esa vaina así.
Un magistrado compra una sede a un precio evidentemente inflado para hacer una “ciudad judicial”. Todo el mundo advierte que es una locura, pero el tipo sigue adelante en su empeño. Se gasta la millonada. Al final, cuando ya el guiso es imposible de tapar, lo “destituyen”. No se abre investigación, no se detiene a nadie, no hay responsables. Dejan esa vaina así.
Toda esta reflexión salta a mi mente hoy cuando vemos que la Federación Venezolana de Fútbol, ente oficial, adscrito a un Ministerio, le dio un espaldarazo a la empresa De Lujo Promociones, de ingrata recordación por la soberana CAGADA que pusieron con la “venta” de entradas para la Copa América. Ahora esta misma gente, cuya incapacidad quedó en manifiesto ante los ojos de la opinión pública, será la encargada de vender nuevamente las entradas para los juegos de la vinotinto como local. De esta manera, una empresa, que probablemente hasta en Zimbabwe o en Haití estarían siendo por lo menos investigadas, reciben la palmadita en el hombro:
- Coño chico, tremenda cagada pusiste, pero bueno, deja esa vaina así.
Gente así es la que hace que esta cagá e país sea un perro que, parado en un barrial, trata de morderse la cola. Dando vueltas en círculo infructuosamente mientras va hundiéndose irremediablemente. Mientras lo hace, eso sí, seguimos meneando la cola, porque nos enorgullecemos de ser alegres aunque tengamos la mierda hasta el cuello. Desconociendo que la verdadera felicidad consistiría en tener el cuerpo bien afuera de la mierda o de lo que sea.
Cagá e país.
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P.D.:
La vinotinto sacó 3 puntos importantísimos en Quito. Importantes por ser puntos sacados en juegos como visitas, vitales si se quiere llegar lejos. Importantes porque Ecuador es un posible rival directo. Importancia que se subraya aún más si se considera que Colombia, Perú, Chile y Bolivia, los otros posibles rivales directos, empataron o perdieron sus compromisos.
Solo queda esperar que no se caiga en el absurdo triunfalismo y que las bestialidades de la Federación no torpedeen lo poco bueno que se pueda hacer en la cancha.



5 comentarios
15 Octubre, 2007 a las 1:43 pm
Triste, triste, triste pero cierto, muy cierto…
“El venezolano es jodedor, nadie echa más vaina que nosotros”. Frases como esa son el orgullo de los venezolanos, “Los venezolanos somos vivos, esos noruegos son unos aguevoniados”. Esa es la cagá e mentalidad que tiene la cagá e pueblo que hace que este tierrero sea una cagá e país… pero bueno, dejen esa vaina así, sigamos revolcándonos en nuestro propio estiercol, sigamos siendo unos vivos bobos, sigamos hundiendonos mientras cada vez más países salen adelante, sigamos siendo cómodos hasta que nos gobierne una auténtica dictadura, sigamos siendo unos idiotas…
15 Octubre, 2007 a las 2:04 pm
Palabras sabias
15 Octubre, 2007 a las 5:28 pm
Tienes toda la razón, pero difiero un poco de los primeros ejemplos, si mandas a cambiar el letrero o la puerta del closet, aunque estas en todo tu derecho porque estas pagando, se tardan un mes mas y queda peor… me ha pasado
16 Octubre, 2007 a las 9:30 am
Excelente reflexión. He tratado innumerables veces de hacer ver a la gente precisamente ese punto, lo importante no es que seamos felices revolcandonos en la mier… lo verdaderamente importante es lo felices que pudieramos ser si no estuvieramos hundidos en ella.
Lo peor es que para todo somos así, dejando todo a medias, no buscando la perfección en nada, sino en terminar como sea y lo mas rapido posible lo que estemos haciendo, ni importa como quede.
16 Octubre, 2007 a las 9:35 am
http://venezuelaysuhistoria.blogspot.com/2007/10/tres-caminostres-amigos.html
saludos