El EscandalOso

car_audio_toyota.jpeg

No importa qué tan largo haya sido el recorrido de la ciudad hasta la playa, laapartada playa, un paraíso al que prácticamente sólo llegan rústicos por lo difícil del trayecto; no importa cuánto se haya demorado el viaje: el EscandalOso llega al destino con su enorme camioneta, vidrios abajo, acompañado de tres amigotes asomados cada uno por su respectiva ventana, todos con lentes oscuros y al ritmo de un reguetón de ritmo infatigable que sale estentóreo de las cornetas gigantescas ubicadas en la parte trasera del vehículo.


Una vez estacionada la camioneta a escasos metros de las sombrillas, carpas, churuatas, palmeras o cualquier otro elemento natural o no que proporciona sombra a los que disfrutan desde hace rato de la playa, el proceder de este grupo, siempre bajo el liderazgo del EscandalOso, es muy estructurado: mientras uno baja la cava con las cervezas otro baja un par de sillas plegables y el tercero simplemente se baja a sí mismo para observar impertérrito los otros que asisten a la playa, como para hacer el análisis situacional de las féminas de las zonas circundantes a su campamento. El cuarto individuo, dueño del vehículo y de naturaleza escandalosa, se baja de su asiento de piloto, camina hacia la parte trasera de la camioneta y abre la compuerta, esa misma que en una esquina tiene una calcomanía del osito de Polar meando una pared imaginaria –respectiva leyenda que dice algo como “Sabroso” o “Gozoso”-, abre la compuerta dejando al descubierto unos parlantes que ocupan toda esa sección trasera de la camioneta.

Y después de abrir la compuerta trasera, volver al puesto del piloto para poner nuevamente y a todo volúmen el mismo reguetón que escuchaban cuando llegaron. O tal vez no sea el mismo pero en la playa, entre la brisa y el sonido del mar, cualquier reguetón va a sonar siempre igual.

Los cuatro recién llegados se instalarán, uno en la arena, dos sobre las sillas, uno sobre la cava, a ver. Sí, a ver, punto. Los vecinos en esa playa podrán notar que el intercambio entre los cuatro individuos tiende a cero, parece que hasta moverse les resulta dificultoso. Castigado sale el que se monta sobre la cava, ya que tendrá que pararse unas cuantas veces a pasarle una nueva bebida a sus amigos. Apartando ese enorme esfuerzo del lacayo del grupo, lo único que mueven estos cuatro aventurerros es la cabeza, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, dependiendo de la dirección en la que pase “el culito” que contonea sus nalgas a la orilla del mar.

En algún momento uno de ellos o todos reaccionarán, harán movimientos en su area, se jugarán una broma pesada entre ellos –bajarle el short a uno, echarle agua encima al otro, caerle en “rueda de pescao’” o tumbarlo en la arena a algún otro- siempre buscando llamar la atención de sus vecinos de esa tarde; pero después de un rato el intercambio entre ellos volverá a ser mínimo. Lo único que va a destacar el resto de la tarde en el grupo del EscandalOso es su reguetón a todo el volúmen que dan los parlantes.

De un momento a otro, casi tan rápido como llegaron, los cuatro individuos recogerán sus tres macundales y se montarán en el rústico, para emprender el viaje de vuelta a la ciudad. Deben llegar más rápido que el resto pues esa noche saldrán a rumbear, y por eso se verá al EscandalOso haciendo toda clase de infracción en la vía, siempre con su música a todo volumen. De esa manera llegarán antes que el resto de los mortals a la ciudad y a la noche se volverán a encontrar los cuatro para ir al San Ignacio, en donde se instalarán los cuatro en un rincón de una discoteca reguetonera, con un vaso en la mano durante toda la noche, viendo de izquierda a derecha y de derecha a izquierda todos “los culitos” que pasan frente a sus narices, así tal cual como la vida.

8 Responses to “El EscandalOso”


  1. 1 valverdeatope 5 enero, 2008 a las 10:13 am

    jajaja pillín… es verdad, siempre están los tipos que llegan y se creen lo dueños; yo soy venezolano pero me escapé a españa, y te invito a ver mi blog wwww.valverdeatope.wordpress.com

  2. 2 Guso 5 enero, 2008 a las 10:47 am

    Cabría destacar lo literales que son esos personajes con la frase “No Retornable” estampada en sus botellas.

  3. 3 Ana 6 enero, 2008 a las 10:01 pm

    Esa descripción le viene como anillo al dedo a los paviperros de esta ciudad, aqui en san cristobal los vemos en la veintiunica zona de “rumba” que hay, tienen el agregado de dejar sus porquerías tiradas en la pobre esquina que decidan castigar esa noche con su escándalo, de vez en cuando se hacen operativos pero no siempre y cuando no hay operativos el resto de los ciudadanos al día siguiente tenemos que hacer maromas para poder transitar las aceras llenas de botellas, cajas y de más desperdicios que dejen estos personajes ¿eso es diversión? permitanme seguir siendo aburrida

  4. 4 gj 7 enero, 2008 a las 3:51 pm

    Y eso que no te los has calado cuando esta uno acampando en la playa, que son las 3 a.m. y los muy hijos de p… con su ruido a todo volumen

  5. 5 Dumper 7 enero, 2008 a las 5:12 pm

    y podemos traspolar la misma situacion, pero con los “tipitos” que llegan en sus botes y lanchas y si uno se pendejea lo atropellan, se adueña, te mas de la mitad de la costa, y obligan a todo mortal a ir moviendose y mudandose porq ellos tienen q estacionar sus yates y moto-aguas.

  6. 6 Felixmen 9 enero, 2008 a las 12:32 pm

    Imposible ser más preciso. Aunque realmente no es tan difícil describir la conducta de estos tristres personajes que encuentran diversión en algo tan estúpido como mirar de un lado a otro y hacer el ridículo cada 20 o 30 minutos. Parece que mientras mas grandes los parlantes más pequeño el cerebro. Con algo hay que cubrir semejante falta de materia gris y qué mejor que lograr la atención de los desafortunados vecinos.
    Y así se pasarán la vida, mirando de un lado a otro esperando qué? que un culito se les acerque?. Patético.

  7. 7 Dumper 10 enero, 2008 a las 11:54 am

    esa descripcion me hace recodar un comico capitulo en Saturday Night, con Jim Carrey, vealon y sabran a que me refiero…


  1. 1 La Reportera « Trackback en 15 enero, 2008 a las 12:21 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




cagarruticas en 140 caracteres

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a esta cagá e' blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 44 seguidores

Gente que se embarró los zapatos:

  • 541,370 personas

Contacto!

Tus comentarios son bienvenidos en cualquier post de este blog. Puedes escribirnos, enviar fotos, artículos, experiencias a cagaepais@gmail.com o cagaepais2@gmail.com ¿Quién quita que tu seas el próximo irresponsable en entrar en esta cagá e blog?

¡Mosca! ¡No sea pirata!

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Blogalaxia
ecoestadistica.com document.write('');

A %d blogueros les gusta esto: